Formación Mapuey (2)

Al norte de San Carlos, donde la llanura comienza a trepar el piedemonte, una furia tectónica antigua mezcló páginas de diversas eras, escritas con las aguas y las arenas y los habitantes de antiguos mares. Es donde las formaciones del cretáceo comienzan a asomar su lado más antiguo y se deja ver lo que alguna vez fue el fondo del mar jurásico, mucho antes que la placa Caribe chocara con la Sudamericana, levantando lo que hoy conocemos como la cordillera de la costa.

A estas facies, geólogos como Otto Renz y Gerhard Short las vincularon formalmente a la Formación Mapuey desde mediados del siglo XX, reconociendo su afinidad con capas similares en las alturas de La Cebadilla y el cerro Carrizal, así como con las formaciones Araure y Agua Blanca, asociadas al complejo entramado estratigráfico del Frente Piamontino.

Más recientemente, Franco Urbani y colaboradores han propuesto reevaluar este complejo tectónico y metasedimentario, adscribiendo provisionalmente parte de estas fajas a la unidad informal Cojedes II, la cual sugiere un origen aún más remoto, que se remonta al jurásico tardío y cretácico temprano, para las rocas que sufrieron el metamorfismo más acentuado durante el apilamiento de las napas del Caribe.